El goce de vivir

Sensar

Taller de crecimiento erótico

Sensar es sentir con el cuerpo, percibir a través de los sentidos, especialmente las sensaciones que notamos a través de la piel.

Los sentidos me ponen en contacto con el mundo que me rodea, con mi entorno en el cual me voy desarrollando, viviendo. A menudo estamos más centrados en la voz de nuestra mente: aquello que pensamos, las ideas, recuerdos, proyecciones… que en la voz del resto del cuerpo. Desarrollando la capacidad sensual puedo cultivar encuentros eróticos más placenteros, poniendo toda mi atención en las distintas sensaciones que siento en mis propias carnes.

En nuestra sociedad se habla de culto al cuerpo refiriéndose al empeño por conseguir una determinada imagen y estética acorde a la moda, a los cánones vigentes. Frente a ese falso culto al cuerpo, propongo cultivar el cuerpo desde otro lugar, el del disfrute de estar vivo, de los placeres sensoriales de la piel y la carne, de las capacidades que todo cuerpo vivo tiene, sea como sea éste… Mi cuerpo es mi hogar, es mi forma de estar en el mundo y es digno de celebración y agradecimiento.

Este taller pone el foco en tomar conciencia de mi cuerpo, percibiéndome en el momento presente, aquí y ahora, conectando con el placer a través del juego y del encuentro conmigo y con la otra persona. Escuchar el lenguaje del cuerpo hace posible entrar en contacto con lo que realmente deseo en este preciso instante; abriendo un camino de autoconocimiento y aceptación de mí misma, de mí mismo, y brindándome la posibilidad de expresarme y comunicarme desde ahí.

Tener conciencia del cuerpo que soy significa conocerme, valorarme y explorar las posibilidades de crecimiento y disfrute que hay en mi. Hacerlo además de forma grupal pone en juego un aspecto esencial en la sexualidad y la erótica: la relación con la otra persona y la necesidad de comunicarnos.

Conectar con el momento presente, a través de la respiración, del movimiento, del tacto, del juego, me facilita reapropiarme de mi cuerpo, conocerlo, descubrirlo y sintonizar con aquello que justamente ahora me apetece, sea en soledad o en la interacción con el otro, con la otra.

Este taller va dirigido a mujeres y hombres que quieran conocerse un poco más y habitar su cuerpo desde el placer. No es necesario tener ningún conocimiento ni experiencia previos.

El trabajo será vivencial, mediante dinámicas corporales que, a través de las sensaciones, faciliten la exploración de mi sexualidad y mi erótica; siempre en un ambiente cuidado y libre de juicios que respeta los valores y ritmos individuales y grupales.

 

Objetivos:

  • Conectar con las sensaciones corporales, los placeres y los deseos propios.

  • Posibilitar el encuentro entre mujeres y hombres en un espacio amable que facilite la comprensión, los cuidados y la convivencia entre los sexos.

  • Facilitar herramientas para el cultivo de la erótica y la sensorialidad.

 

Jugar

Taller de crecimiento erótico

En la infancia, cada nuevo día el mundo está por inventar, jugamos para entender y aprender cómo funciona la vida, explorando maneras de relacionarnos con el entorno y con quienes nos rodean, descubriendo nuestra propia manera de estar en el mundo. A veces, en las personas adultas esta capacidad va mermando y perdiendo protagonismo en sus vidas. Quizás si recuperamos esta frescura podamos incorporar a nuestros encuentros eróticos esta actitud de descubrir algo nuevo cada vez. Cuando jugamos ponemos en marcha la fantasía y la imaginación y, de esta manera ampliamos horizontes, más que seguir un guion predeterminado, yo puedo ir descubriendo nuevos caminos que se van haciendo al andar.

Según M.S. Brown y C. Vaughan: “Los seres humanos somos la especie animal que más juega. Estamos hechos para jugar y nos hacemos jugando. Cuando jugamos manifestamos la expresión más pura de nuestra humanidad, la expresión más auténtica de nuestra individualidad. No es de extrañar, pues, que los momentos en que más vivos nos sentimos y que acaban convirtiéndose en nuestros mejores recuerdos sean los momentos en los que jugamos.”

El hecho de jugar está íntimamente relacionado con el aprendizaje y el placer, y es la base de cualquier arte. Amar es un arte, y esto significa que podemos poner cuidado y empeño para desarrollarlo: el juego de los amantes es un espacio privilegiado para poner en común lo más propio de cada una, favoreciendo la complicidad y el disfrute compartido.

Mantener activa la capacidad de jugar nos mantiene conectados con la alegría de vivir, con el entusiasmo y renueva nuestro interés por la vida. Además, jugando ponemos en marcha y ejercitamos la comunicación con los demás y nos facilita conocernos un poco más. El conocimiento de mí, de mi cuerpo, de mis deseos, de mis placeres… es de los tesoros más valiosos que puedo aportar en mis encuentros eróticos y amorosos, nutriéndolos y haciéndolos más satisfactorios.

Cultivar la actitud lúdica en nuestros encuentros puede aumentar nuestra flexibilidad, empatía y escucha, habilidades que posibilitan comunicarnos de una forma más auténtica y facilitadora.

Cuando jugamos perdemos la noción del tiempo y al igual que cuando meditamos, las preocupaciones por lo que sucederá o el recuerdo de lo que no ha sido, por un momento se alejan y nos conectamos plenamente con el presente, con el aquí y ahora. Esto hace que podamos sumergirnos en la experiencia erótica desde la consciencia y la presencia plena.

Jugar resulta un estímulo constante de la curiosidad que me facilita afrontar nuevos retos y reinventarme constantemente. También pone en marcha la creatividad y la imaginación, al experimentar situaciones novedosas y aprender de ellas desde la seguridad, puedo luego llevar esos aprendizajes a otros encuentros. Podemos crear unas posibilidades que antes no existían, encontrar soluciones a posibles dificultades, inventar mis propios recursos para encender la chispa de nuevos deseos…

En este taller vamos a poner el foco en conectar con nuestra capacidad lúdica como vía para tomar conciencia de mi cuerpo, percibiéndome en el momento presente, aquí y ahora, conectando con el placer a través del juego y del encuentro conmigo y con la otra persona. Escuchar el lenguaje del cuerpo hace posible entrar en contacto con lo que realmente deseo en este preciso instante; abriendo un camino de autoconocimiento y aceptación de mí misma, de mí mismo, y brindándome la posibilidad de expresarme y comunicarme desde ahí.

Conectar con el momento presente, a través de la respiración, del movimiento, del tacto, del juego, me facilita reapropiarme de mi cuerpo, conocerlo, descubrirlo y sintonizar con aquello que justamente ahora me apetece, sea en soledad o en la interacción con el otro, con la otra.

Hay quien dice que dejar de jugar es empezar a morir… ¡cultivemos el goce de vivir, jugando!

Este taller va dirigido a mujeres y hombres que quieran conocerse un poco más y habitar su cuerpo desde el placer. No es necesario tener ningún conocimiento ni experiencia previos.

El trabajo será vivencial, mediante dinámicas corporales que, a través de las sensaciones, faciliten la exploración de mi sexualidad y mi erótica; siempre en un ambiente cuidado y libre de juicios que respeta los valores y ritmos individuales y grupales.

 

Objetivos:

  • Potenciar la capacidad lúdica y de encuentro placentero a través del juego.
  • Posibilitar el encuentro entre mujeres y hombres en un espacio amable que facilite la comprensión, los cuidados y la convivencia entre los sexos.
  • Facilitar herramientas para el cultivo de la sexualidad y la erótica.